Conteo Regresivo

Capitulo 15

Esta “ciudad” está llena de recuerdos que quedan colgados, como trapos viejos, de los cables de electricidad.

Ahora sí. 13 años. Increíble. El tiempo pasa tan rápido.


Increíble. El tiempo pasa tan rápido.



Eso decía la tarjeta que le envió su papá el año pasado.

Es verdad, se ha ido volando…

Poco a poco las tarjetas ya no valen nada. Llegan. Las abre. Siempre traen plata y una o dos frases impersonales.

Papi se transforma en “Papá” y de pronto es…¿qué es?

—Y ese, ¿quién es?
—Mi tata.

 
Ya no es un bigote negro y espeso en la cara de cualquier extraño. Ya no es el olor a colonia fuerte, varonil, con un ligero picante, que esporádicamente se topa en el bus. Ya no es la risa jocosa, desgalillada, como de mariachi, que se escucha al caminar frente a una casa. Ya no es el suspiro aleatorio de su mamá.

Ahora “mi tata” es una pila de tarjetas genéricas de Hallmark, acumulando el olor a moho,  metida en el fondo de una gaveta.